No podrán detener la primavera
Ya tenemos 107 motivos para sentir que le estamos arrebatando a la desmemoria y la perdida de identidad, lo que la dictadura cívico militar nos dejo como saldo de su paso por la historia reciente en nuestro país.
No podemos dejar de sentir alegría por este nuevo pétalo que regresa a su flor, a su origen de donde fue violentamente arrancado. No podemos dejar de emocionarnos ante tan importante paso como lo es el de que una hija apropiada por cómplices de los represores pueda hoy tener la oportunidad de conocer su verdadero origen y abrazar a sus familiares.
Pasaron 35 años de aquella primavera donde las hordas genocidas se llevaron de la Maternidad Provincial de Córdoba a una niña, que hoy su madre rencontrará. Sucedieron muchas historias en el camino y hoy aquella niña recién nacida es una mujer y madre que tiene el derecho de saber quien es verdaderamente y recuperar su identidad.
Pero a la par de alegrarnos y comprometernos a que más niñxs recuperen su identidad, y de esa forma combatir la impunidad, queremos dejar en claro que quien es hoy la imputada de la apropiación de la hija de María Mercedes Moreno, no ejerce ni ejerció la profesión de trabajadora social. Estamos hablando de Laura Dorila Caligaris, la cual trabajó como personal administrativo en el área de servicio social de la ex Casa Cuna de Córdoba, pero NO es profesional de trabajo social, como trascendió en algunos medios masivos de comunicación.
Hecha esta aclaración vemos como importante remarcar la necesidad, de carácter histórico, que el aparato judicial deje de dilatar las investigaciones y se avance en los procesos judiciales sobre los civiles que cogobernaron con los militares, conjunción necesaria para llevar adelante el genocidio.
Lic María Angélica Paviolo
Presidenta del Colegio de Profesionales en Servicio Social de la Provincia de Córdoba
