{"id":760,"date":"2012-04-26T19:28:29","date_gmt":"2012-04-26T19:28:29","guid":{"rendered":"http:\/\/confluenciasvirtual.wordpress.com\/?p=760"},"modified":"2012-04-26T19:28:29","modified_gmt":"2012-04-26T19:28:29","slug":"respuestas-ante-la-discriminacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/?p=760","title":{"rendered":"Respuestas ante la discriminaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/confluenciasvirtual.files.wordpress.com\/2012\/04\/2012-03-21-15-52-25.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-778\" title=\"2012-03-21 15.52.25\" src=\"http:\/\/confluenciasvirtual.files.wordpress.com\/2012\/04\/2012-03-21-15-52-25.jpg?w=300\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><strong><em>Por; Silvia de Dios<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Recientemente el gobierno provincial otorg\u00f3 un aumento salarial al personal comprendido en esta Ley, luego de un largo proceso de lucha gremial. El incremento salarial implica un porcentaje igual para todo el personal y un adicional diferenciado seg\u00fan el grupo ocupacional de que se trate, siendo altamente favorecido en esta oportunidad el grupo ocupacional 1 (uno) que integran m\u00e9dicos, psic\u00f3logos, odont\u00f3logos entre otros.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n, que gener\u00f3 una discriminaci\u00f3n salarial a favor de un grupo ocupacional en desmedro de los otros, tambi\u00e9n implic\u00f3, a nuestro entender, una discriminaci\u00f3n hacia la Carrera y la Profesi\u00f3n de Trabajo Social.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Las actividades del personal que integra los equipos de salud que se desempe\u00f1an en las instituciones sanitarias dependientes del estado provincial est\u00e1n regidas y reglamentadas por la Ley 7625. La misma establece un escalaf\u00f3n en el que se ubican las profesiones seg\u00fan 5 (cinco) grupos ocupacionales, quedando ubicada la profesi\u00f3n de Trabajo Social (que la Ley denomina Asistencia Social) en el grupo 2 (dos). La ubicaci\u00f3n en este escalaf\u00f3n determina que el salario es diferenciado seg\u00fan dichos grupos, siendo el grupo 1 (uno) el que percibe un salario m\u00e1s alto.<\/p>\n<p>Recientemente el gobierno provincial otorg\u00f3 un aumento salarial al personal comprendido en esta Ley, luego de un largo proceso de lucha gremial. El incremento salarial implica un porcentaje igual para todo el personal y un adicional diferenciado seg\u00fan el grupo ocupacional de que se trate, siendo altamente favorecido en esta oportunidad el grupo ocupacional 1 (uno) que integran m\u00e9dicos, psic\u00f3logos, odont\u00f3logos entre otros.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n, que gener\u00f3 una discriminaci\u00f3n salarial a favor de un grupo ocupacional en desmedro de los otros, tambi\u00e9n implic\u00f3, a nuestro entender, una discriminaci\u00f3n hacia la Carrera y la Profesi\u00f3n de Trabajo Social.<br \/>\nPor esto es que consideramos oportuno e imprescindible poner en debate y hacer p\u00fablicas algunas reflexiones en torno al estatuto profesional del Trabajo Social, al lugar que ocupa en el equipo de salud y en las instituciones sanitarias, as\u00ed como las funciones que est\u00e1 en condiciones y le compete desarrollar.<\/p>\n<p>Comenzaremos interrogando: \u00bfqu\u00e9 elementos delimitan la existencia de una profesi\u00f3n en las sociedades contempor\u00e1neas? \u00bfQu\u00e9 condiciones o requisitos debe reunir una profesi\u00f3n para ser considerada como tal?<\/p>\n<p>Las profesiones que hoy reconocemos como tales son un producto de los procesos de modernizaci\u00f3n de las sociedades, ocurridos particularmente a lo largo del siglo XX. Al respecto se\u00f1ala Gonzalez Leandri que \u201cEl proceso de profesionalizaci\u00f3n, y su correlato el \u2018ideal profesional\u2019 con su \u00e9nfasis en la \u2018carrera\u2019, la educaci\u00f3n especializada y la meritocracia, se ha consolidado (\u2026) como uno de los principios estructuradores b\u00e1sicos de la sociedad del siglo XX\u201d. Seg\u00fan este autor la profesionalizaci\u00f3n fue lentamente consolid\u00e1ndose como proceso estructurante de la nueva sociedad del siglo XX, es decir, como uno de sus m\u00e1s importantes principios de organizaci\u00f3n social. \u201cAs\u00ed fue como (\u2026) el ideal profesional comenz\u00f3 a poner el \u00e9nfasis en la figura del experto, que adquiere tal condici\u00f3n mediante el entrenamiento prolongado y la selecci\u00f3n por m\u00e9ritos, llevada a cabo, no por el mercado, sino por el juicio de los pares\u201d.<\/p>\n<p>Se desprenden de estas argumentaciones algunas de las caracter\u00edsticas o condiciones que delimitan la posibilidad de existencia y de reconocimiento de una profesi\u00f3n como tal en las sociedades contempor\u00e1neas:<\/p>\n<ul>\n<li>-Existencia de instituciones formadoras que capaciten a los agentes y que a la vez certifiquen dicha formaci\u00f3n. Estas instituciones deben tener un doble reconocimiento: por un lado de la corporaci\u00f3n o cuerpo profesional, y por otro, por parte del estado.<\/li>\n<li>-Reconocimiento p\u00fablico de la funci\u00f3n social de esta profesi\u00f3n, a partir del cual es posible que la misma reciba una remuneraci\u00f3n por su pr\u00e1ctica.<\/li>\n<li>-Creaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n colectiva (Colegios profesionales) que otorgue matr\u00edcula y que habilite y controle el ejercicio profesional.<\/li>\n<li>-Existencia de un C\u00f3digo de \u00c9tica profesional, es decir de un conjunto de reglas b\u00e1sicas que garantice que el ejercicio se ajuste a determinados patrones.<\/li>\n<li>-Posibilidad de ofrecer una respuesta cualificada y diferenciada a determinadas demandas sociales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Las profesiones que integran el equipo de salud humana y que seg\u00fan la Ley 7625 componen los grupos ocupacionales 1 y 2, re\u00fanen estas caracter\u00edsticas, ya que son profesiones universitarias o de nivel terciario no universitario (en el caso de algunas profesiones del grupo 2). Para referirse a quienes integran el grupo ocupacional 3 la Ley habla de \u201ct\u00e9cnicos universitarios\u201d, en el grupo ocupacional 4 ubica al \u201cpersonal auxiliar con capacitaci\u00f3n certificada por organismos oficiales o privados reconocidos\u201d y en el grupo 5, al \u201cpersonal id\u00f3neo y auxiliar sin t\u00edtulo reconocido oficialmente\u201d.<\/p>\n<p><strong>La hist\u00f3rica relaci\u00f3n entre la profesi\u00f3n de Trabajo Social y el campo de la salud<\/strong><\/p>\n<p>A partir de diversas investigaciones se ha logrado establecer que el Trabajo Social se institucionaliza como profesi\u00f3n en el momento hist\u00f3rico en que el Estado comienza a ampliar sus funciones, cuando comienza a atender la cuesti\u00f3n social, con el progresivo crecimiento de las pol\u00edticas sociales. Por lo cual nuestra profesi\u00f3n comienza a desarrollarse como tal ocupando prioritariamente espacios ocupacionales vinculados a la ejecuci\u00f3n de dichas pol\u00edtica sociales estatales.<\/p>\n<p>En la revisi\u00f3n de autores que han estudiado la historia del Trabajo Social se reconoce, en los or\u00edgenes, una fuerte impronta dada por la corriente de los m\u00e9dicos higienistas, que fueron los impulsores de la creaci\u00f3n de las primeras Escuelas de Servicio Social en nuestro pa\u00eds. En los comienzos, y en relaci\u00f3n con los conocimientos y demandas sociales de la \u00e9poca, se formaron \u201cvisitadoras de higiene\u201d o \u201cvisitadoras sociales\u201d, y m\u00e1s adelante emergi\u00f3 la figura de las \u201casistentes sociales\u201d.<\/p>\n<p>Puede reconocerse que la primera instancia de formaci\u00f3n de estos profesionales en Argentina, fue al Curso de Visitadoras de Higiene Social, dependiente del Instituto de Higiene de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas de la Universidad de Buenos Aires, que comenz\u00f3 a dictarse en 1924. M\u00e1s adelante, en 1930 se cre\u00f3 la primera Escuela de Servicio Social del pa\u00eds dependiente del Museo Social Argentino. Fueron m\u00e9dicos en su mayor\u00eda los impulsores de la creaci\u00f3n de estas primeras instituciones formadoras: Alberto Zwanck, Gregorio Ar\u00e1oz Alfaro, Manuel, Carbonell, Germinal Rodr\u00edguez entre otros.<\/p>\n<p>En el caso de C\u00f3rdoba, una de las primeras instituciones oficiales de formaci\u00f3n de estos profesionales, fue la Escuela Nacional de Puericultura, que comenz\u00f3 a funcionar en Abril de 1943, dependiente de la Direcci\u00f3n Nacional de Salud P\u00fablica, Divisi\u00f3n Maternidad e Infancia. La misma funcion\u00f3 en el Instituto de Maternidad de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba, otorgaba el t\u00edtulo de Enfermeras Visitadoras de Higiene Infantil y su objetivo principal era la divulgaci\u00f3n de los conocimientos de Puericultura en general. Las egresadas, en su ejercicio profesional eran denominadas simplemente \u201cvisitadoras\u201d o \u201cvisitadoras de higiene\u201d. Esta escuela funcion\u00f3 con ese perfil hasta 1959, cuando dej\u00f3 de preparar Enfermeras Visitadoras de Higiene Infantil y s\u00f3lo contin\u00faa formando auxiliares de enfermer\u00eda. M\u00e1s adelante, en 1945, comenz\u00f3 a funcionar la Escuela de Servicio Social de C\u00f3rdoba, una instituci\u00f3n privada que form\u00f3 profesionales que egresaban con el t\u00edtulo de \u201cAsistentes Sociales\u201d, y que cerr\u00f3 sus puertas en el a\u00f1o 1950. De ella egresaron una gran cantidad de profesionales que ejercieron en el medio local y en otros lugares del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los primeros \u00e1mbitos laborales para las denominadas \u201cvisitadoras sociales\u201d o \u201cvisitadoras de higiene\u201d y m\u00e1s tarde las \u201casistentes sociales\u201d, en las instituciones sanitarias de C\u00f3rdoba dependientes del estado provincial, datan de comienzos de la d\u00e9cada de 1930; y se ubicaron en Dispensarios Antituberculosos y en las denominadas Gotas de Leche, Cantinas Maternales o Dispensarios de Lactantes. Fueron contratadas para desempe\u00f1arse en esas instituciones dependientes del Consejo de Higiene, que se orientaban al enfrentamiento de aquellas cuestiones sanitarias consideradas prioritarias en la \u00e9poca: por un lado las llamadas \u201cenfermedades sociales\u201d (alcoholismo, enfermedades ven\u00e9reas, etc.), y por otro, la salud del binomino madre &#8211; ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como, en la medida en que se produc\u00eda una expansi\u00f3n de la intervenci\u00f3n del estado provincial en la prestaci\u00f3n de servicios de salud, se fueron incorporando, junto con las visitadoras y asistentes sociales, distintos tipos de t\u00e9cnicos y profesionales a sus instituciones sanitarias.<br \/>\nEncontramos que, particularmente en el per\u00edodo 1936-1943, se distingue como predominante la funci\u00f3n educativa para las visitadoras, quienes deb\u00edan \u201cilustrar\u201d a los enfermos y sus familias respecto a la forma de contagio de las enfermedades, vigilando el cumplimiento de los tratamientos indicados por los m\u00e9dicos. A las madres de familia, les acercaban nociones de higiene, pautas de crianza de los hijos, h\u00e1bitos saludables. Las visitadoras se constitu\u00edan as\u00ed en transmisoras de valores, modos de vida, de una especie de \u201cmoral higi\u00e9nica\u201d, a modo de pautas normativas apropiadas para la preservaci\u00f3n de la salud de la poblaci\u00f3n. \u201cLos ide\u00f3logos del higienismo necesitaban de quienes pongan en acto lo que ellos elaboraban como consignas. Y eso requer\u00eda el aprendizaje de las normas de higiene, los principios de la puericultura y, b\u00e1sicamente una moral familiar determinada que diera a la mujer el rol principal en tanto difusora y ejecutora de tales principios dentro del hogar. Y requer\u00eda tambi\u00e9n del manejo de t\u00e9cnicas adecuadas para garantizar que el mensaje sea cabalmente comprendido (\u2026) que permitieran acceder al conocimiento del p\u00fablico a quien estaba dirigido el mensaje\u201d.<\/p>\n<p>Esta acci\u00f3n educativa, se indicaba, deb\u00eda ser realizada fuera de las instituciones, \u201cfuera de los muros del hospital\u201d, en los hogares de los enfermos y sus familias, en su propio h\u00e1bitat, ingresando a su cotidianeidad, a sus modos de vida, intentando modificar los aspectos considerados perniciosos, perjudiciales. La educaci\u00f3n aparece vinculada fuertemente a la acci\u00f3n preventiva, a tratar de evitar la aparici\u00f3n de enfermedades, particularmente las denominadas \u201cenfermedades sociales\u201d, a trav\u00e9s de la inculcaci\u00f3n de h\u00e1bitos saludables, combatiendo los \u201criesgos sociales\u201d, los vicios, las conductas perniciosas.<\/p>\n<p>Esta fuerte presencia de la funci\u00f3n educativa se vinculaba a las concepciones higienistas de la \u00e9poca. \u201cEn la d\u00e9cada del treinta, estimulada por el desarrollo capitalista que requiere mano de obra en condiciones favorables para la producci\u00f3n, cobra nuevo impulso la concepci\u00f3n preventiva de la salud impulsada desde el Estado. Las campa\u00f1as de prevenci\u00f3n se centraron fundamentalmente en aquellas enfermedades que disminu\u00edan el rendimiento f\u00edsico y en acciones sanitarias que bajaban los costos de reproducci\u00f3n de la mano de obra\u201d.<\/p>\n<p>En vinculaci\u00f3n con esta funci\u00f3n educativa, ubicada preferentemente fuera de los muros institucionales, como una especie de brazo extendido de los m\u00e9dicos en el afuera institucional, se demandaba tambi\u00e9n que las visitadoras y asistentes sociales pudieran actuar como un enlace entre m\u00e9dico y la familia de los enfermos, entre la instituci\u00f3n sanitaria y el entorno cercano de sus pacientes. De este modo, estos agentes ocuparon un lugar de intermediarios con el entorno, con el contexto socio-familiar en que viv\u00edan los sujetos que demandaban o consultaban a las instituciones de salud.<\/p>\n<p>A partir de mediados de 1940, \u201cel paso del higienismo al sanitarismo supuso la reformulaci\u00f3n de la funci\u00f3n estatal. Esta consisti\u00f3 en el desplazamiento del inter\u00e9s p\u00fablico del saneamiento urbano y la prevenci\u00f3n del contagio a la atenci\u00f3n m\u00e9dica\u201d. En la medida en que el estado ampliaba la cobertura de la atenci\u00f3n m\u00e9dica, es decir avanzaba en la prestaci\u00f3n de servicios asistenciales (provisi\u00f3n de medicamentos, estudios diagn\u00f3sticos, etc.), tambi\u00e9n se extend\u00edan las funciones asistenciales del Servicio Social.<\/p>\n<p>A fines de la d\u00e9cada de 1940, y en el contexto de los primeros gobiernos peronistas, se produjeron importantes transformaciones en el sistema sanitario nacional provincial, promovidas por el primer ministro de salud del pa\u00eds, el Dr. Ram\u00f3n Carrillo. En C\u00f3rdoba, esos cambios implicaron tambi\u00e9n el surgimiento del Ministerio de Salud y Asistencia Social en el a\u00f1o 1949, que progresivamente tom\u00f3 a su cargo la administraci\u00f3n de todas las instituciones sanitarias que estaban bajo el control de asociaciones ben\u00e9ficas.<\/p>\n<p>En este marco pol\u00edtico-institucional, se produjo un crecimiento de la cantidad de asistentes sociales y visitadoras de higiene contratadas por el Ministerio de Salud; una diversificaci\u00f3n de los espacios de trabajo; y a la vez se registr\u00f3 el surgimiento de \u00e1reas espec\u00edficas para el Servicio Social dentro del organigrama institucional del mismo.<\/p>\n<p>En este momento, un dato destacable lo constituy\u00f3 el desarrollo del Servicio Social hospitalario, es decir que estas profesionales comenzaron a desempe\u00f1arse dentro de los hospitales que ahora eran administrados en su totalidad por el estado provincial, y que adquirieron nuevas orientaciones t\u00e9cnico-sanitarias.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como, para el a\u00f1o 1951, del \u00e1rea denominada \u201cServicio Social\u201d, dependiente de la Direcci\u00f3n de Asistencia Social, un espacio creado el a\u00f1o anterior , trabajaban alrededor de 40 profesionales (entre Asistentes Sociales y Visitadoras de Higiene), a las que se les exig\u00eda contar con \u201ct\u00edtulo habilitante\u201d para desempe\u00f1arse en esos lugares.<\/p>\n<p>De manera que, para mediados de la d\u00e9cada de 1950, se hab\u00edan consolidado en las instituciones sanitarias dependientes del estado provincial, una serie de espacios ocupacionales para las asistentes sociales, se hab\u00eda constituido para el Servicio Social un mercado de trabajo en el marco de las pol\u00edticas sanitarias. El desarrollo, crecimiento cuantitativo y diversificaci\u00f3n de instituciones sanitarias impulsada por el estado provincial, junto con la existencia de una buena cantidad de egresadas de las instituciones de formaci\u00f3n existentes en la provincia en esa \u00e9poca, ampli\u00f3 el mercado de trabajo para las asistentes sociales.<\/p>\n<p>Este breve repaso hist\u00f3rico revela que el Trabajo Social registra una presencia, una inserci\u00f3n laboral en el \u00e1mbito de las instituciones de salud dependientes del estado provincial de m\u00e1s de 70 a\u00f1os. A lo largo de estos a\u00f1os se ha consolidado un espacio profesional para los trabajadores sociales, se han desarrollado modalidades de intervenci\u00f3n espec\u00edficas, se ha acrecentado el conocimiento en torno a las problem\u00e1ticas y a los sujetos de la intervenci\u00f3n profesional en esta \u00e1rea.<\/p>\n<p><strong>Las profesiones en el campo de la salud<\/strong><\/p>\n<p>Llegados a este punto, cabe analizar las caracter\u00edsticas y particularidades que fue asumiendo el campo de la salud, en tanto espacio en el que se desarrollan pr\u00e1cticas y se ponen en juego conocimientos en torno al proceso salud-enfermedad-atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es un hecho ampliamente reconocido que el campo de la salud ha sido hist\u00f3ricamente hegemonizado por la profesi\u00f3n m\u00e9dica. La medicina, desde la posici\u00f3n dominante alcanzada en ese campo, ha sido considerada como la \u201cvoz autorizada\u201d en materia de salud, para definir pol\u00edticas, l\u00edneas de acci\u00f3n, etc. En consonancia con esta hegemon\u00eda m\u00e9dica, el resto de las profesiones que se desempe\u00f1an en ese campo, han funcionado hist\u00f3ricamente como \u201cauxiliares de la medicina\u201d en los procesos de atenci\u00f3n de la salud, ocupando as\u00ed un lugar subordinado.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n central y dominante alcanzada por la profesi\u00f3n m\u00e9dica en los procesos de atenci\u00f3n de la salud, en las instituciones sanitarias, comenz\u00f3 a consolidarse en nuestro pa\u00eds desde fines del siglo XIX. Durante la gesti\u00f3n del Dr. Carrillo al frente del Ministerio de Salud se reforz\u00f3 ese lugar de poder otorgado a la medicina, ya que fueron estos profesionales los que ocuparon casi la totalidad de los cargos de conducci\u00f3n dicho organismo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Eduardo Men\u00e9ndez, desde el siglo XIX se fue delineando en los pa\u00edses centrales, un \u201cmodelo m\u00e9dico hegem\u00f3nico\u201d que presenta un car\u00e1cter biologista, mecanicista y ahist\u00f3rico y cuya manifestaci\u00f3n m\u00e1s evidente es la asignaci\u00f3n de un status m\u00e1s elevado a la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, por sobre las dem\u00e1s profesiones que operan en el campo de la salud.<\/p>\n<p>El lugar de subordinaci\u00f3n del resto de las profesiones en relaci\u00f3n con la medicina, tiene adem\u00e1s como sustrato una determinada concepci\u00f3n de la salud y la enfermedad. Dicha concepci\u00f3n tiene como ordenador principal, el car\u00e1cter netamente biol\u00f3gico de las mismas, siendo explicadas como resultado de una causalidad externa al individuo. Desde esta perspectiva, lo social es externo a lo biol\u00f3gico, es secundario en relaci\u00f3n al caso cl\u00ednico, que se constituye en el centro de los procesos de atenci\u00f3n de la salud. Esto genera un \u201cexclusivismo creciente de las explicaciones biologistas sobre la causalidad de la enfermedad y sobre las formas terap\u00e9uticas utilizadas; esta exclusividad supondr\u00e1 en los hechos la negaci\u00f3n de los factores sociohist\u00f3ricos\u201d.<\/p>\n<p>Es decir, el conocimiento biom\u00e9dico desarrollado seg\u00fan estos par\u00e1metros, se apoya en el desconocimiento, en la negaci\u00f3n de las determinaciones sociales, de las condiciones sociohist\u00f3ricas, para la explicaci\u00f3n de la salud y la enfermedad. O en todo caso, lo que se considera y se tiene en cuenta como lo \u201csocial\u201d de la salud y la enfermedad, remite solamente a la familia, al lugar de trabajo, es decir al entorno cercano de los individuos.<\/p>\n<p><strong>La profesi\u00f3n de Trabajo Social en la actualidad<\/strong><\/p>\n<p>Desde aquellos originarios espacios de trabajo en las instituciones de salud de la provincia de C\u00f3rdoba en las d\u00e9cadas de 1930 y 1940, han transcurrido m\u00e1s de 70 a\u00f1os; y en este per\u00edodo la profesi\u00f3n de Trabajo Social se ha desarrollado, ha crecido, se ha consolidado tanto en el \u00e1mbito acad\u00e9mico como en el del ejercicio profesional.<\/p>\n<p>Si tomamos como referencia los elementos que delimitan y determinan la existencia de una profesi\u00f3n a los que hac\u00edamos referencia al comienzo, veremos con mayor nitidez este proceso de crecimiento y consolidaci\u00f3n profesional del Trabajo Social:<\/p>\n<ul>\n<li>-Existen en C\u00f3rdoba instituciones universitarias de larga y s\u00f3lida trayectoria que forman a los agentes profesionales y que certifican dicha formaci\u00f3n. La formaci\u00f3n profesional ha avanzado en el post-grado, existiendo Maestr\u00edas y Doctorados en los que contin\u00faan su formaci\u00f3n los trabajadores sociales. Todas estas instituciones cuentan con acreditaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de los organismos previstos por el Ministerio de Educaci\u00f3n de la Naci\u00f3n a tal efecto.<\/li>\n<li>-El reconocimiento p\u00fablico de la funci\u00f3n social de la profesi\u00f3n registra, como vimos antes, una antig\u00fcedad de m\u00e1s de 70 a\u00f1os, ya que estos agentes profesionales han sido contratados como empleados asalariados por el estado provincial, desde la d\u00e9cada de 1930.<\/li>\n<li>-El Colegio de Profesionales en Servicio Social tiene existencia legal desde el a\u00f1o 1985.<\/li>\n<li>-El colectivo profesional cuenta con un C\u00f3digo de \u00c9tica desde la creaci\u00f3n del colegio Profesional, el cual fue reformado hace unos a\u00f1os atr\u00e1s, adecu\u00e1ndose a las nuevas realidades y a las normativas internacionales, particularmente poniendo \u00e9nfasis en el respeto a los derechos humanos.<\/li>\n<li>-Finalmente el Trabajo Social ha avanzado y crecido especialmente en la respuesta cualificada y diferenciada a las demandas sociales que se constituyen en su objeto de intervenci\u00f3n. Y en este punto es pertinente detenerse en algunas consideraciones.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Nuestra profesi\u00f3n ha estado hist\u00f3ricamente marcada por su car\u00e1cter interventivo, por la preeminencia de la pr\u00e1ctica, del hacer, por sobre la producci\u00f3n de conocimientos, ha primado la consideraci\u00f3n de nuestro rol t\u00e9cnico e instrumental. Pero esto ha tenido un viraje, especialmente en las \u00faltimas d\u00e9cadas, produci\u00e9ndose un avance en el \u00e1rea de la investigaci\u00f3n, de la producci\u00f3n de conocimientos. Al respecto se\u00f1ala Jos\u00e9 Paulo Netto que \u201cnosotros, como trabajadores sociales, somos profesionales privilegiados en este momento. Precisamente porque somos una categor\u00eda profesional cuya intervenci\u00f3n social, o sea, la dimensi\u00f3n claramente pr\u00e1ctica, operativa de nuestra funci\u00f3n social, hoy est\u00e1 vinculada a la investigaci\u00f3n a la producci\u00f3n de conocimientos, fen\u00f3meno que no ocurr\u00eda hace 50 a\u00f1os. Hace 50 a\u00f1os hab\u00eda una clara distinci\u00f3n entre los cient\u00edficos sociales (psic\u00f3logos, soci\u00f3logos, historiadores, polit\u00f3logos) y la gente, que \u00e9ramos nosotros, que met\u00edamos la mano en esta masa que huele mal, que es la pr\u00e1ctica. En los \u00faltimos 50 a\u00f1os eso cambi\u00f3 (\u2026) Hoy somos productores de conocimiento, hoy investigamos (\u2026) Nosotros tenemos contactos con la realidad\u201d.<\/p>\n<p>De manera que la posici\u00f3n y las posibilidades que hoy tiene el Trabajo Social profesional son privilegiadas: tenemos acumulado un importante bagaje pr\u00e1ctico, t\u00e9cnico, instrumental, es decir sabemos \u201cc\u00f3mo hacer\u201d; y adem\u00e1s, hemos avanzado en la investigaci\u00f3n, es decir \u201csabemos lo que hacemos\u201d y \u201csabemos sobre nuestros objetos de intervenci\u00f3n\u201d. Esto se evidencia en la proliferaci\u00f3n de eventos cient\u00edficos en los que participan trabajadores sociales con ponencias, presentando trabajos cient\u00edficos; en el incremento de publicaciones espec\u00edficas de Trabajo Social (revistas, libros, etc.); en el importante n\u00famero de investigaciones realizadas por trabajadores sociales desde las instituciones acad\u00e9micas y que cuentan con aval de las agencias de Ciencia y T\u00e9cnica nacionales y provinciales (Secyt, Mincyt, etc.). Estos son solo algunos indicadores que demuestran el avance de nuestra profesi\u00f3n en la producci\u00f3n de conocimiento.<\/p>\n<p>Por otro lado, y en relaci\u00f3n al campo de la salud en particular, las transformaciones sociales y econ\u00f3micas en las sociedades contempor\u00e1neas, en los modos de producci\u00f3n, en las condiciones de vida, en los estilos y modos de vida, han incidido tambi\u00e9n en la aparici\u00f3n de nuevas problem\u00e1ticas sanitarias, en el crecimiento hasta alcanzar un car\u00e1cter epid\u00e9mico de otras, en el retorno de viejas enfermedades, etc. Estas patolog\u00edas ponen en cuesti\u00f3n las r\u00edgidas explicaciones biologistas respecto al proceso salud-enfermedad, y tambi\u00e9n las tradicionales y reduccionistas respuestas elaboradas desde all\u00ed.<\/p>\n<p>Los trabajadores sociales que nos desempe\u00f1amos en las instituciones de salud provinciales: CAPS, hospitales generales, hospitales regionales, hospitales de alta complejidad, instituciones de salud mental, etc., enfrentamos y atendemos cotidianamente este tipo de problem\u00e1ticas: enfermedades cr\u00f3nicas (hipertensi\u00f3n, diabetes), Sida, enfermedades oncol\u00f3gicas, enfermedades prevalentes en la infancia, violencia, adicciones, padecimientos subjetivos, tuberculosis, trastornos alimentarios, por citar solo algunas.<\/p>\n<p>Estas problem\u00e1ticas sanitarias requieren distintos tipos de intervenciones y abordajes, y en torno a ellas act\u00faa el trabajador social junto con otros profesionales que integran los equipos de salud. Pero el lugar de nuestra profesi\u00f3n ya no es ni debe ser el de \u201cauxiliar\u201d de la medicina, ya no somos su \u201cbrazo extendido hacia el afuera institucional\u201d, ya no cumplimos una funci\u00f3n subsidiaria de los m\u00e9dicos, ya no actuamos \u201cbajo sus \u00f3rdenes\u201d; como fue en nuestros or\u00edgenes, en otros momentos de nuestra historia profesional.<\/p>\n<p>Somos integrantes de los equipos interdisciplinarios de salud al igual que el resto de las profesiones y actuamos en el campo de la salud con conocimientos, con procedimientos, con t\u00e9cnicas que habilitan, fundamentan y sostienen nuestra intervenci\u00f3n profesional.<\/p>\n<p>Exigimos ser tratados y considerados en igualdad de condiciones con las otras profesiones que componen el grupo ocupacional 1 (uno) de la Ley del Equipo de Salud Humana; ser tratados sin discriminaci\u00f3n. La realidad sanitaria y nuestro estatuto profesional as\u00ed lo requieren.<\/p>\n<p><em>Notas: [1] Gonzales Leandri, Ricardo. Las profesiones: entre la vocaci\u00f3n y el inter\u00e9s corporativo. Fundamentos para su an\u00e1lisis hist\u00f3rico. Madrid: Catriel, D.L. 1999. Pp. 9.<\/em><\/p>\n<p><em>[2] Gonzales Leandri, Ricardo. Op. Cit. Pp. 11.<\/em><\/p>\n<p><em>[3] Ver al respecto los trabajos de Alay\u00f3n, Parra, Rozas Pagaza y Grassi.<\/em><\/p>\n<p><em>[4] Paez, Olga, \u201cLa profesi\u00f3n Trabajo Social en C\u00f3rdoba (1943-1969). G\u00e9nesis y trabajo con familias\u201d. Tesis doctoral. Pontificia Universidade Cat\u00f3lica de Sao Paulo, 2006, Pp. 108-114.<\/em><\/p>\n<p><em>[5] Paez, Olga, Op. Cit., Pp. 116-128.<\/em><\/p>\n<p><em>[6] Tomado de: de Dios, Silvia. \u201cEl Trabajo Social en C\u00f3rdoba: reconstruyendo los or\u00edgenes del espacio ocupacional en las pol\u00edticas p\u00fablicas de salud\u201d. Tesis de Maestr\u00eda. Universidad Nacional de C\u00f3rdoba. 2011.<\/em><\/p>\n<p><em>[7] Tomado de: de Dios, Silvia, Op. Cit.<\/em><\/p>\n<p><em>[8] Grassi, Estela. La mujer y la profesi\u00f3n de Asistente Social. El control de la vida cotidiana, Buenos Aires: Editorial Humanitas, 1989, Pp. 61 y 62.<\/em><\/p>\n<p><em>[9] Iriart, Celia; Nervi, Laura; Olivier Beatriz y Testa, Mario, Tecnoburocracia sanitaria. Ciencia, ideolog\u00eda y profesionalizaci\u00f3n en la salud p\u00fablica, Buenos Aires: Lugar Editorial, 1994, Pp. 37. <\/em><\/p>\n<p><em>[10] Iriart, Celia; Nervi, Laura; Olivier Beatriz y Testa, Mario, Op. Cit., 40.<\/em><\/p>\n<p><em>[11] Archivo de Gobierno. 1951. Resoluciones de Salud P\u00fablica. Tomo 56. Folio 7. En: de Dios, Silvia. \u201cEl Trabajo Social en C\u00f3rdoba: reconstruyendo los or\u00edgenes del espacio ocupacional en las pol\u00edticas p\u00fablicas de salud\u201d. Tesis de Maestr\u00eda. C\u00f3rdoba: Universidad Nacional de C\u00f3rdoba. 2011.<\/em><\/p>\n<p><em>[1] Cfr. Gonzalez Leandri, Ricardo. Curar, percudir, gobernar. La construcci\u00f3n hist\u00f3rica de la profesi\u00f3n m\u00e9dica en uenos Aires, 1852-1886. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas. Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, 1999.<\/em><\/p>\n<p><em>[12] Menendez, Eduardo,\u00a0 El modelo m\u00e9dico y la salud de los trabajadores. Citado en: Iriart, Celia; Nervi, Laura; Olivier Beatriz y Testa, Mario, Op. Cit., 16.<\/em><\/p>\n<p><em>[13] Menendez, Eduardo,\u00a0 Ibid. <\/em><\/p>\n<p><em>[14] Netto, Jos\u00e9 Paulo. \u201cCrisis capitalista y ciencias sociales\u201d. En: Fernandez Soto, Silvia (coord.) El Trabajo Social y la cuesti\u00f3n social. Crisis, movimientos sociales y ciudadan\u00eda. Buenos Aires: Espacio Editorial, 2005. Pp. 42-43.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por; Silvia de Dios Recientemente el gobierno provincial otorg\u00f3 un aumento salarial al personal comprendido en esta Ley, luego de<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/760"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/760\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cpsscba.org\/confluenciasvirtual\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}