Re-pensar estrategias de intervención profesional en el marco de un escenario de aislamiento y/o distanciamiento social

Conversatorio: «Debates en torno a la intervención de Trabajo Social en contextos de emergencia sanitaria y distanciamiento social.» Colegio de Profesionales en Servicio Social de la provincia de Córdoba – 01/07/2020

Por: Silvina Fajreldines Lic. en Trabajadora Social / Esp socio jurídico criminológico.


Como Trabajadora Social desarrollo mi práctica en el marco del equipo interdisciplinario de jurisdicción Córdoba, dependiente del Ministerio Público de la Defensa.

El equipo tiene por objetivo brindar un aporte significativo desde una perspectiva integral y contextualizada a la asistencia y defensa de los derechos de las personas asistidas por las Defensorías Públicas. Es en este campo institucional, que desde la disciplina se producen informes desde la perspectiva socio- jurídica, en vinculación a casos penales y no penales de incumbencia federal.

Estos informes se realizan a partir de una práctica profesional que integra el enfoque teórico, los datos recabados y el posicionamiento ético– político. (Ponce de León, A., 2014: 2-3).

En la etapa de construcción de la información se implementa fundamentalmente entrevistas con las personas destinatarias de la defensa pública (en los penales u otros lugares de residencia) y también con sus familiares y/o allegados en sus domicilios particulares. Asimismo, en los casos que así lo ameritan se efectúan entrevistas colaterales con referentes comunitarios, docentes, efectores de salud, entre otros. Esta práctica se da en el intercambio personal y para ello se necesita no solo palabras, sino también gestualidad. Por eso se destaca la importancia de la “observación como herramienta de producción de datos relativos a comportamientos verbales y no verbales de individuos y grupos en determinadas situaciones, con el fin de inferir conclusiones, teniendo en cuenta los objetivos propuestos. (Beltran Villalba, M. citado en Cazzaniga, S, Salzar, L., Pieruzzini, R., Villagra, V., 2009).

Además de las entrevistas cara a cara y la observación, se recurre al análisis documental de datos significativos que se plasma o no en el expediente de la causa, entre otros procedimientos. Todas estas “tácticas operativas” confluyen en la producción de un informe social con evaluación diagnóstica fundada en teoría social y que implica un posicionamiento ético político.

La actual situación de emergencia sanitaria producto de la pandemia por COVID-19 y como consecuencia de ello la implementación del aislamiento y posterior distanciamiento social, preventivo y obligatorio, nos exige repensar la práctica habitual, destacando la relevancia que cobra lo virtual en los procesos de intervención del equipo.

Frente a este escenario, en la instancia de recabar información, se incorporó la utilización de dispositivos tecnológicos de audio y/o video para la realización de entrevistas, a fin de relevar datos sobre la historia vital, condiciones familiares, económicas, sanitarias, etc., de las personas asistidas y particularmente sobre aspectos vinculados a los impactos a nivel personal, familiar y comunitario como consecuencia de la pandemia Covid 19 y las medidas preventivas dispuestas.

La implementación de estos canales de comunicación implica, en parte, una variación en el modo en que se realiza la práctica donde el encuentro personal es una de las condiciones esenciales especialmente al momento de relevar datos.

Es importante aclarar que la modalidad no presencial se plantea, en el equipo, como alternativa transitoria ante este contexto y que una vez superada esta situación se retomarán las prácticas presenciales comúnmente desarrolladas para producir informes disciplinarios e interdisciplinarios, pericias y otras incumbencias profesionales que requieren procesos de intervención de mayor complejidad y alcance.

Mientras tanto, las entrevistas por medio de dispositivos tecnológicos se realizan en las mismas condiciones que una entrevista presencial en tanto objetivo claro, planificación, consentimiento informado, en un lugar que garantice privacidad y con un tiempo adecuado. Como plantea Bibiana Travi, “con un encuadre que permita establecer condiciones que hagan posible la tarea”1.

En este marco la entrevista a través de llamada telefónica o video-llamada es una alternativa posible en los procesos de defensa de derecho, aunque no remplaza el encuentro personal. Al respecto se identifican algunas restricciones como la dificultad de implementar una observación real y el no poder garantizar que se cumplan las condiciones de privacidad necesarias. También se presentan condicionamientos vinculados a las interrupciones en la comunicación por circunstancias relacionadas al servicio de internet o la falta de medios tecnológicos y/o limitados conocimientos para usar aplicaciones que permitan una interacción virtual.

Estas limitaciones repercuten en el resultado del proceso de construcción de información y por lo tanto en el resultado final del informe social fundado. Sobre todo, en casos nuevos en que no se intervino con anterioridad, no se tiene acceso al expediente, no se puede aplicar otras técnicas de construcción de información. Es por ello que, si bien se utiliza llamadas telefónicas o video llamadas para la realización de entrevistas, la información que se obtiene, se plasma en un escrito que tiene alcance de valoración preliminar. Esta surge de una lectura y análisis de los datos desde las teorías sociales, sin que esta valoración sustituya la evaluación diagnóstica del informe social.

Este procedimiento desde la disciplina social forma parte de un documento producido por el equipo interdisciplinario en que se desarrolla la metodología de intervención de cada una de las tres disciplinas trabajo social, psicología y medicina y el modo de intervención interdisciplinaria. El documento se elevó a las autoridades a cargo de la coordinación general del equipo y se socializó con todas las Defensorías Públicas Oficiales de Jurisdicción Córdoba, lo que permite que las solicitudes de intervención se realicen contemplando lo propuesto desde el equipo.

Se considera que el desafío es repensar modos de intervención siendo en lo posible flexibles y como refiere Claudio Robles “no en términos dicotómicos, en cuanto a los presencial vs virtual, sabiendo que en este contexto los modos de intervención que son posibles hoy mañana podemos cuestionarlos”2. En este sentido es relevante registrar y reflexionar sobre lo vivenciado en nuestras prácticas, identificando aprendizajes que podamos implementar más allá de este contexto de emergencia sanitario y social. ——-

1 Mg Bibiana Travi –. Encuadre y Entrevista en el Proceso de Intervención 05 de junio 2020.

2 Mg Claudio O Robles – Aportes y reflexiones disciplinares en tiempo de emergencia – 21 de mayo 2020

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